
Isabel Muñoz decide retratar a este grupo de personas, violentas, temidas. Me doy cuenta que son asi porque parece que no tienen nada que perder. Tienen familia, pero están dispuestos a matarla por la MS13, la Mara Salvatrucha.
Son personas, pero uno tendría la idea de que han dejado de ser humanos. Pero la fotógrafa no se concentró solamente en ese aspecto, sino quiso retratar los tatuajes, que es una de sus muchas formas de expresión como pandilla.


1 comentario:
Ok.... muyu bien .... espero que esto te inspire para los temas que abordaremos a partir de la próxima clase ......
cuidese !!!
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